Infiltrada en el BĂșnker: una pelĂcula deshonesta
- Kirk Leech
- Jun 30
- 4 min read

La pelĂcula, Infiltrada en el BĂșnker, utiliza una mezcla de imĂĄgenes documentales, largas escenas ficticias y filmaciones encubiertas tomadas dentro de la instalaciĂłn de investigaciĂłn Vivotecnia en Madrid, España, y se propone condenar el uso de animales en la investigaciĂłn cientĂfica. La pelĂcula estĂĄ recreada casi completamente por actores, incluyendo al personaje principal que representa a la denunciante âCarlotaâ. En consecuencia, es imposible saber quĂ© fue filmado realmente dentro de Vivotecnia y quĂ© es una recreaciĂłn dramĂĄtica. Tal vez ese sea el plan.
La pelĂcula tambiĂ©n le da participaciĂłn a varios âactivistasâ, entrevistados al comienzo de la pelĂcula, para darle un aire de respetabilidad. Sin embargo, lo que no se nos dice es que todos son criminales convictos, algunos de los cuales han pasado dĂ©cadas en prisiĂłn por cargos de bombardeo e incendio.Â
La narrativa deshonesta de la pelĂcula se vuelve aĂșn mĂĄs evidente en sus escenas finales, que concluyen en el exterior de Marshall BioResources (MBR) Acres, una instalaciĂłn de crĂa de perros en el Reino Unido. âCarlotaâ se reĂșne con grupos de âactivistasâ tambiĂ©n asociados con actividades criminales dirigidas contra la empresa. MBR ha sido muy transparente sobre sus razones para criar beagles para la investigaciĂłn biomĂ©dica. Tanto estas razones como las medidas de bienestar implementadas son evidentes en este vĂdeo. La empresa continĂșa enfrentĂĄndose a una campaña con fines delictivos que se disfraza de supuesto interĂ©s por el bienestar anima.
Infiltrada en el BĂșnker sugiere que fuerzas poderosas de la sociedad estĂĄn ocultando la verdad sobre la investigaciĂłn con animales al escrutinio pĂșblico y que quebrantar la ley es la Ășnica forma de obtener la verdad. Por el contrario, las instituciones europeas han adoptado una cultura de apertura hacia el pĂșblico sobre la investigaciĂłn con animales. En realidad, la historia de Vivotecnia y su resultado son bien conocidos. La pelĂcula no proporciona nada nuevo en cuanto a hechos; no se presentan nuevas imĂĄgenes o acusaciones. No se agrega nada a la historia que no estĂ© ya en el dominio pĂșblico, excepto por el clichĂ© gastado de una conspiraciĂłn profunda.
Cuando se publicaron las imĂĄgenes y la informaciĂłn filmadas dentro de Vivotecnia en abril de 2021, EARA emitiĂł una declaraciĂłn inmediata condenando los fallos en la capacitaciĂłn sobre bienestar animal, las prĂĄcticas y la gestiĂłn en la instalaciĂłn. El metraje encubierto habĂa sido editado y pedimos en ese momento que el metraje no editado se hiciera pĂșblico. Esa solicitud sigue sin respuesta. La pelĂcula se centra en âCarlotaâ, quien realizĂł la filmaciĂłn secreta y dice que filmĂł durante mĂĄs de 18 meses, pero no se muestra nada nuevo en la pelĂcula que no estuviera en el vĂdeo encubierto editado, tal vez porque la gran mayorĂa de lo filmado no encajaba con la narrativa de negligencia animal institucionalizada.
Aunque los abusos fueron reales y serios, tambiĂ©n se enfrentaron con una respuesta judicial y legal rĂĄpida por parte de las autoridades nacionales y la comunidad cientĂfica española. La empresa fue multada y ha sido sometida a cambios estructurales profundos, vigilancia las 24 horas y inspecciones intensificadas por las autoridades competentes. A pesar de la perspectiva emotiva y dramĂĄtica de la pelĂcula y las afirmaciones de acciones judiciales, no se ha mantenido ningĂșn hallazgo judicial de mala prĂĄctica sistĂ©mica mĂĄs allĂĄ de los incidentes documentados en los tribunales españoles o europeos. La causa judicial fue sobreseĂda.Â
La pelĂcula sugiere que es imposible saber lo que sucede dentro de las instalaciones de investigaciĂłn: âEntrar en un laboratorio de investigaciĂłn experimental es prĂĄcticamente imposibleâ, dice âCarlotaâ en un momento. Actualmente, hay 170 instituciones españolas que forman parte de un acuerdo de transparencia comprometidas con ser abiertas con la sociedad y el pĂșblico sobre la investigaciĂłn con animales, incluyendo la organizaciĂłn de visitas pĂșblicas a las instalaciones de animales. Este hecho desafiarĂa nuevamente la narrativa de la pelĂcula.
La deshonestidad en la pelĂcula queda al descubierto cuando âCarlotaâ afirma que, âEl concepto de bienestar animal es una herramienta ideolĂłgica muy poderosa con la que el negocio de animales se defiende [y] las 3Rs son una forma de blanquear la investigaciĂłn con animalesâ. Los altos estĂĄndares de bienestar animal son fundamentales para la buena ciencia: simplemente no se pueden producir resultados de investigaciĂłn fiables y reproducibles sin altos estĂĄndares de cuidado y uso de los animales.
Las 3Rs (reemplazar, reducir y refinar) el uso de animales son principios legalmente vinculantes en toda la investigaciĂłn con animales, no una declaraciĂłn pĂșblica voluntaria. La Directiva Europea 2010/63/UE - y su transposiciĂłn española Real Decreto 53/2013 â establecen la aplicaciĂłn documentada de las 3Rs en todos los protocolos e inspecciones. Las autoridades competentes independientes revisan y hacen cumplir el cumplimiento, no las instituciones de investigaciĂłn.
Dado que estos eventos ocurrieron antes de 2021, hace unos 4 años, uno podrĂa preguntarse por quĂ© ha tardado tanto en estrenarse la pelĂcula. âCarlotaâ dice que la pandemia de Covid-19 ralentizĂł la producciĂłn. La ironĂa de esto, claramente perdida para ella y los creadores de la pelĂcula, es que los modelos animales, muchos de los cuales se muestran en la pelĂcula, fueron esenciales en las pruebas de seguridad y eficacia de las vacunas para detener la pandemia. Pero esa incĂłmoda verdad no encajarĂa en esta pelĂcula defectuosa y deshonesta.
Para mås información, consulte la declaración original de EARA de 2021.
Si tiene una consulta de prensa, comunĂquese con Kirk Leech, Director Ejecutivo de EARA, kleech@eara.eu
This press release is also available in English.
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